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Sergio Reyes

Comentario de Libro: Un grito desde el silencio

Por Sergio Reyes

Las desapariciones forzadas que utilizó la dictadura militar en Chile como herramienta de represión no son, lamentablemente, ninguna novedad para una sociedad encallecida por tanta brutalidad. Asi es que es posible que esta nueva edición del libro “Un grito desde el silencio. Detención, asesinato y desaparición de Bautista van Schouwen y Patricio Munita”, de la periodista Nancy Guzmán Jasmen, haya pasado inadvertida para la mayoría de los chilenos. Tal vez, desechada como “huevadas de los comunistas.” Y sin embargo, este hecho es parte de la historia de Chile y no son inventos de nadie.

Yo conocí a los van Schouwens a fines de los 70, en una de sus giras por el mundo dando a conocer su pena y clamando por presionar a la dictadura para que de a conocer qué habían hecho con su hijo Bautista. En aquellos tiempos, hacía poco que había empezado mi exilio en el estado de Massachusetts, asiento de demócratas liberales como el senador Edward Kennedy. Es probable que los haya presentado el capítulo local de Amnistía Internacional. Entendiendo el dolor de estos padres, mi estúpida arrogancia de joven no me permitió la sensibilidad de abrazarlos, atenderlos, darles aliento. Más bien pensaba, “tantos otros compañeros/as desaparecidos/as no pueden hacer lo que estos padres hacen por falta de medios.” Del joven que asesinó la Junta al mismo tiempo que Bautista, Patricio Munita, poca referencia tenía en aquel entonces.

Efectivamente, ambos jóvenes, Bautista y Patricio, provenían no de familias proletarias, sino mas bién de la pequeña burguesía chilena. Los Munita, aparentemente mucho mas adinerados que los van Schouwen. Y sin embargo, la condición de sus familias no pudo protegerlos de su horrible destino.

Bautista era miembro de la dirección central del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y editor general de El Rebelde, periódico oficial del MIR, hacia 1973. Patricio, era en la práctica su asistente y encargado de seguridad.

Como comprobará el lector, la “seguridad” del MIR, por grandiosa que aparezca la palabra, fue incapaz de proteger a este alto dirigente. Como tantos otros testimonios de dirigentes y miembros de base de partidos de izquierda en Chile, el MIR con todo lo que se autodenominaba una estructura político-militar, encontró un fatídico 13 de diciembre de 1973, a estos dos jóvenes, Bautista, con sus 30 y tantos años, y Patricio a los 20 y tantos, desarmados, y desamparados en la Congregación de los Padres Capuchinos de Santiago, donde la DINA entró sin consideración de recintos religiosos a detenerlos, para torturarlos y en menos de 24 horas, asesinarlos, y botar sus cuerpos cual bolsa de basura en la Rotonda de Quilín. Luego carabineros los recogería, pasarían por los trámites burocráticos para luego ser enterrados como N.N. en el Patio 29 del Cementerio General de Santiago.

El cuerpo de Patricio, por medio de los recursos de la familia Munita que llegaban hasta el mismo General Baeza, a cargo de Investigaciones en aquel tiempo, fue recuperado, identificado y enterrado en el mausoleo de la familia. El Patio 29 testigo de tantas desapariciones era custodiado por la misma DINA, día y noche. Después de este “rescate” de cuerpo, la DINA ordenó exhumar y cremar el cuerpo de Bautista, para que nunca mas se puedan recuperar sus restos. Este crimen y miles de crimenes similares continúan sin castigo, ni reconocimiento.

Este es un libro que hay que leer. Es nuestra lamentable historia. El grito desde el silencio, clama que esta historia no se repita, clama que se castiguen, aunque sea moralmente, los crímenes cometidos por oficiales y tropas de nuestras fuerzas armadas. Bautista y Patricio, y todos los muertos, y todos nuestros desaparecidos: Presente.

Ficha técnica:

Un grito desde el silencio / Nancy Guzmán, 2da. Edición
Santiago: LOM Ediciones, 2013
ISBN: 9789560004840
Contacto web: www.lom.cl